
Desde 1977, Ministerio Internacional La Cosecha ha dedicado su labor a proclamar el evangelio de Jesucristo y a transformar vidas por medio del poder de Dios. Fundado en San Pedro Sula, Honduras, por el Apóstol Misael Argeñal y su esposa, lo que comenzó como una pequeña congregación ha crecido hasta convertirse en la iglesia evangélica más grande de Honduras y una de las más grandes de Centroamérica.
Con un firme compromiso con el discipulado, la oración y la evangelización, La Cosecha ha permanecido fiel a su llamado de formar generaciones de creyentes apasionados por Dios y comprometidos con llevar esperanza a su comunidad y a las naciones.
Con el paso de los años, Dios permitió el crecimiento de esta obra hasta hacer posible la construcción de un gran templo con capacidad para más de 20,000 personas, considerado una de las estructuras techadas para congregación más grandes de la región. Hoy, el ministerio impacta la vida de miles de personas en Honduras y extiende el mensaje de salvación mediante multitudinarias cruzadas de evangelismo y sanidad realizadas en los principales estadios del país.
Reconocido como la iglesia de la Misión Cuadrangular más grande del mundo, Ministerio Internacional La Cosecha continúa avanzando con un mismo propósito: anunciar el evangelio de Jesucristo, hacer discípulos y llevar el poder transformador de Dios a cada generación.
Existimos para glorificar a Dios, hacer discípulos y llevar el mensaje de esperanza de Jesucristo a las naciones. Creemos que una vida transformada por Su presencia puede transformar una familia, una ciudad y una nación.
Creemos que Jesucristo es el único camino al Padre y la única esperanza para la humanidad. En Él encontramos el perdón de nuestros pecados, una nueva vida y la salvación eterna.
Creemos que Jesús bautiza con el Espíritu Santo, otorgando poder, dirección y capacitación para vivir una vida cristiana victoriosa y cumplir el propósito de Dios.
Creemos que el poder de Dios sigue obrando hoy. En Cristo encontramos sanidad física, emocional y espiritual, restaurando vidas por medio de la fe y de Su gracia.
Vivimos con la esperanza del glorioso regreso de Jesucristo. Su segunda venida nos inspira a permanecer firmes en la fe, vivir en santidad y anunciar el evangelio hasta que Él vuelva.